El trio ibérico
Los eclipses de Sol constituyen uno de los espectáculos naturales más impresionantes que se pueden presenciar. Durante unos minutos, la luz se transforma, la temperatura desciende notablemente y el paisaje adquiere una atmósfera sobrecogedora. Si el eclipse es total, la experiencia de ver desaparecer el Sol, sumergirse en la oscuridad y presenciar el regreso de la luz en pleno día es un acontecimiento fascinante que merece ser vivido.
Estos fenómenos no son extraordinarios, pero sí muy esquivos desde el punto de vista geográfico. Pueden transcurrir siglos —a veces más de cien años— para que un eclipse total vuelva a repetirse en un mismo punto del planeta, lo que convierte esta experiencia en una oportunidad única en la vida para muchas personas. Como referencia, el último eclipse total visible desde la península ibérica tuvo lugar en 1912, y el último en el archipiélago canario, en 1959.
Aunque todos los años se producen eclipses en algún lugar de la Tierra, una extraordinaria coincidencia geométrica hará que la península sea testigo de un ciclo excepcional: tres eclipses solares consecutivos en apenas tres años. Esta circunstancia convertirá a España en el epicentro de la observación astronómica mundial, atrayendo a científicos, entusiastas y visitantes de todo el mundo hacia las franjas de totalidad.
Los días 12 de agosto de 2026, 2 de agosto de 2027 y 26 de enero de 2028, la Luna se interpondrá con precisión entre el Sol y la Tierra, proyectando su sombra sobre el territorio y regalándonos un espectáculo inolvidable.