Los eclipses de Sol ocurren cuando la Luna, en su órbita alrededor de la Tierra, se interpone entre la Tierra y el Sol proyectando su sombra sobre determinadas regiones de la superficie terrestre. Para que esto ocurra, se deben de dar una serie de circunstancias que son el resultado de la coincidencia de tres acontecimientos que tienen que ver con la combinación del movimiento de la Luna alrededor de la Tierra, el movimiento de translación de la Tierra alrededor del Sol y la inclinación de la órbita de la Luna.
La órbita de la Luna está inclinada 5 grados respecto al plano de la eclíptica y solo se cruzan dos veces en cada lunación. A esos puntos de corte se les llama NODOS y a la línea que los une "línea de nodos". La Luna estará unas veces por encima de la eclíptica y otras por debajo. Como la Tierra gira alrededor del Sol, la órbita de la Luna se verá "arrastrada" por la Tierra y la línea de nodos variará en cada lunación.
Combinando esos tres fenómenos, podemos decir que se producirá un eclipse de Sol cuando:
- La Luna esté en su fase de Luna Nueva y cerca de la línea de nodos.
- La Línea de nodos esté alineada con el Sol y con la Tierra.
Si se cumplen esas dos condiciones, el tipo de eclipse dependerá de:
- La distancia entre Tierra y Luna
- Si se proyecta al umbra o la penumbra sobre la superficie de la Tierra.
En la siguiente animación realizada por la Universidad de Rice, puedes ver como se vería desde el espacio el recorrido de las sombras de la Luna y como estas se proyectan sobre la Tierra
En el vídeo se puede observar la zona de umbra y penumbra, y como llegan hasta la Tierra. También podemos ver como sería un eclipse de luna, si se dieran las condiciones adecuadas, 15 días después. Notad la diferencia del tamaño del cono de las sombras de la Luna y de la Tierra.
Dependiendo de la zona donde nos encontremos podremos disfrutar de un eclipse total o de un eclipse parcial. O de un eclipse anular o parcial.